Espacio Norma Grinberg

EL ESPACIO ESTÁNDAR DE GRINBERG


En el estudio, el artista puede expresar todas sus inquietudes, desde las conceptuales y estéticas hasta las prácticas y técnicas, transformándolas en poéticas visuales. Cuanto más cerca está de un espacio que el artista considera ideal para la ejecución de su obra, más el estudio crea las condiciones para que el arte se manifieste en su totalidad, se profundice, se expanda, se exceda de límites, se abra puertas. Un estudio no hace el trabajo, pero permite que el trabajo se realice en condiciones, en la medida de lo posible, óptimas.

 

Un estudio también tiene cierto carácter de obra de autor, en el sentido de que, en él, en la arquitectura externa e interna, incluso en la simple disposición de accesorios y equipos, se expresan reflexiones personales sobre el proceso de creación artística.

 

Al concebir el estudio, junto con el difunto arquitecto Gilberto Nascimento, responsable del proyecto y la realización, reuní elementos de la historia del arte, conceptos sobre la creación artística e imposiciones técnicas inherentes a la cerámica. Sí, porque un estudio de cerámica debe atender cuestiones casi industriales y considerar que la obra, desde el dibujo hasta la terminación, pasa por etapas sucesivas: modelado, moldeado, vaciado, acabado, primera cocción, esmaltado, segunda cocción, tercera cocción ...

 

El estudio es un sueño hecho realidad. Un sueño que me gustaría compartir con los amigos de ayer y de hoy, los amigos de siempre. Un espacio que, en sí mismo, es un homenaje a este gran arte, con raíces que se pierden en el tiempo, que es la cerámica ”.

 

Norma Grinberg